Las perspectivas económicas y sociales para el año 2026 están impregnadas de señales que auguran mucha incertidumbre en el plano geopolítico internacional, las que indudablemente se reflejarán en el país. La crisis ruso-ucraniana, el bloqueo de Estados Unidos a Venezuela, las tensiones en Medio Oriente y en Asia-pacifico definen un escenario que podría ser muy negativo en cuanto a la estabilidad mundial. Estos eventos afectarán los precios del petróleo y muchos commodities en los mercados mundiales, de los cuales somos país consumidor.
Según datos del Fondo Monetario Internacional -FMI- la economía mundial experimentará un crecimiento del PIB real de 3.1% en 2026, los Estados Unidos 1.1%, América Latina y El Caribe 2.3%. Las economías emergentes y en desarrollo de Asia crecerían en 4.7%, en la República Popular China se prevé 4.2% de crecimiento. República Dominicana proyecta un crecimiento de 4.8% en el 2026, muy por encima del 2.3% de América Latina y El Caribe.
El presupuesto nacional para el año 2026 presenta ingresos netos por RD$1.841 billones y los gastos consolidados la misma cifra. Una partida relevante de los gastos con relación al PIB va destinada al pago de deuda externa, esto es un 46.9%. El 35.4% del gasto primario del Gobierno se destinará a bienes y servicios públicos contemplados en la Estrategia Nacional de Desarrollo.
Según datos del Banco Central la inflación a diciembre 2025 alcanzó 4.95% siendo la meta 4% ± 1% lo cual se sitúa en el rango meta esperado. En adición, la tasa de políticas monetarias se mantuvo en 5.25% alineándose en términos prácticos con la inflación resultante.
De lo anterior se derivan estrategias económicas, financieras y sociales que las cooperativas dominicanas tenemos que tomar en consideración ya sea en la planificación estratégica, los modelos de negocios, el manejo de la liquidez, las políticas de tasas activas y pasivas, el ecosistema de cada cooperativa, indicadores de logro en las perspectivas del cuadro de mando integral, la gestión integral de los riesgos, entre otros aspectos que conforman una administración efectiva y eficaz para concluir con resultados apropiados el cierre del ejercicio fiscal 2026.
Las políticas de tasas de interés deben ser monitoreadas y ajustadas conforme a las variables del mercado, manteniendo márgenes adecuado de ventajas competitivas que permitan mayor fidelización del socio. En el 2026 las tasas pasivas deben tener márgenes de diferencias positivas en relación al mercado, lo propio las tasas de interés activas por tipo de productos y servicios.
El exceso de liquidez en el mercado financiero tradicional será un factor importante para las bajas de las tasas pasivas y activas, lo cual nos obliga a emprender iniciativas de negocios por temporadas para estimular la colocación, en coherencia con las metas de crecimiento proyectada. El excedente de liquidez que pueda acumularse por la ralentización en la colocación debe invertirse en instrumentos financieros o bursátiles que rentabilicen la liquidez ociosa. Los ejecutivos financieros deben estar en constante comunicación con la Alta Dirección Estratégica y Operativa para la toma de decisiones oportunas que coadyuven a la maximización de ingresos, mitigando el apetito de riesgo que pudiera surgir.
En otros aspectos, el 2026 será un año en el cual se demande la mayor unidad del sector cooperativo para lograr la aprobación de la Ley General de Cooperativas depositada en el Senado de la República por el Cooperativista y Senador por la Provincia Peravia, Profesor Julito Fulcar, el 14 de octubre del 2025, luego de un amplio consenso con el IDECOOP y el sector cooperativo organizado. También debemos fortalecer los Organismos de Integración para hacerlo más viables en sus aportes para el fortalecimiento de sus cooperativas afiliadas.
La responsabilidad social es una de las características diferenciadoras de las empresas cooperativas, en tanto realizamos cientos de programas para apoyar el combate a la pobreza, protección y defensa del ambiente, la educación integral de los socios y los grupos de interés, participación de la mujer, niños, adolescentes y jóvenes, apoyo a los micro, pequeños y medianos empresarios, atenciones en salud comunitaria, apoyo a Instituciones sin Fines de Lucro cuyas, actividades son convergentes con la misión del bienestar social que perseguimos. En 2026 debemos profundizar y ampliar estos programas y políticas de responsabilidad social cooperativa.
Aunque haya pronósticos de tiempos inciertos, si nos guiamos por una planificación estratégica objetiva que ponga el interés de los socios por encima de cualquier otra razón, indudablemente bordearemos la tormenta y arribaremos a los resultados esperados, manteniendo los principios y valores cooperativos como faro de luz que ilumina el horizonte del bien común que perseguimos.
¡El Cooperativismo es Solución!