Redes e integración cooperativa
Redes e integración cooperativa
  •   noviembre 20, 2021
  •    Opinión de la Presidencia

Redes e integración cooperativa

Uno de los principios originarios del cooperativismo fue la integración e intercooperación entre los miembros y posterior entre las cooperativas, con el objetivo de proveerse de bienes y servicios que en forma individual no eran posible obtener en lo inmediato. La asociación de personas para satisfacer necesidades comunes en forma solidaria es un claro ejemplo de que las organizaciones cooperativas se fundamentan en la interrelación de personas e interconexión de aspiraciones individuales en un ecosistema empresarial común.

Con la evolución de la economía y la sociedad también lo hicieron las cooperativas. En el Congreso Centenario de la Alianza Cooperativa Internacional,  1995,  Manchester, Inglaterra, se actualizaron los principios universales del cooperativismo y se estableció el 6to., principio sobre “Cooperación entre Cooperativas”, en el cual se define que las cooperativas sirven a sus miembros en forma más eficaz cuando trabajan de manera conjunta por medio de estructuras locales, nacionales, regionales e internacionales.

Este postulado nos obliga a replantear la forma en cómo el sector cooperativo ha venido practicando la integración cooperativa en las últimas décadas. En general la integración solo se manifiesta en las actividades sociales, como asamblea y celebraciones o en congresos, seminarios y talleres educativos. En términos de establecer redes de intercooperación para servir más eficazmente a los asociados nos hemos quedado rezagados. Hoy el único espacio de integración de negocios cooperativo lo tenemos en COOPSEGUROS donde más de 217 cooperativas participamos de su capital social y 300 recibimos los servicios para proteger los activos físicos y humanos de las cooperativas, sus socios y público en general. Aun así no todas las cooperativas propietarias de COOPSEGUROS tienen el 100% de sus riesgos asegurados llevando negocios al sector competidor de la industria del seguro. Una gran incoherencia.

Si damos un vistazo a la historia de la década de 1970 hasta 1985 observamos varios ejemplos de redes de intercooperación en los Comités Regionales Intercooperativo de la FEDOCOOP, la Financiera Cooperativa -FICOOP-, el Banco de Desarrollo y Producción -BADEPRO-  de la CODOCOOP y otros muchos ejemplos donde se unían propósitos y capitales para hacer más impactantes los aportes del cooperativismo. En la actualidad tenemos un mundo globalizado, la internacionalización del comercio y las demandas de productos y servicios se han incrementado con el aumento de la población, sin embargo no hemos estructurado respuestas empresariales a estas oportunidades y nos mantenemos en solitario haciendo de la solidaridad una palabra para llenar discursos; pero no una guía para accionar colectivamente.

Las redes de negocios debemos y tenemos que articularlas en los territorios para formar clúster, consorcios, holding de empresas cooperativas para atender las demandas de productos alimenticios, insumos y materiales de oficina para cooperativas, materiales de construcción para los programas de viviendas de los socios, cadena de frío para productos agrícolas de las cooperativas, banco cooperativo, planta embotelladora de agua, panaderías, agroindustrias para procesar arroz, habichuela, jugos enlatados, supermercados cooperativos, zona franca cooperativa donde hacer maquila, entre muchas opciones donde podemos generar empleos, riqueza social y desarrollo económico con calidad de vida.

El mundo está cargado de oportunidades y está esperando que el sector cooperativo lo aproveche. Solo nos resta romper los paradigmas que nos paralizan para que arremetamos con ímpetu y decisión a explotar nuestras fortalezas y experiencias de éxitos en una nueva forma de integración para la producción y el consumo: Las redes cooperativas.